miércoles, 23 de mayo de 2012

LA TUNDRA DE LOS SIETE MARES

      En aquél tiempo,una marea de fuerzas descomunales atrapaban las
naves de mi ser de fuerzas oscuras, que en vientos racheados me dejaban
ver tu estela... a sabiendas que eras tu en mis sueños el patrón del
barco. Los dueños de aquél barco fantasma... no cogieron el timón,
y el barco fue navegando en soledad atravesando ríos y mares.
Mi barco navegaba sin rumbo y tu en un intento frustrado por rescatarme
llegaste a golpear varias veces con tu pié la pata trasera de mi silla.
Las respuestas no se hicieron de rogar y simplemente no vinieron.
Tú me abandonaste. Hasta que en un de tus viajes rubo a Huelva,
los brotes de tu corazón despertaron en forma de lagrimas que por alguna
razón no acerté a comprender, brotaron a tan solo unos pocos metros
de la tundra madre selva de mi ser.
Rescatado ya en puerto llano, el tesoro escondido y perdido en las
profundidades del tiempo, dejaron parte de un rescate que yo
mismo ordené en forma de carta años más tarde,para un navío llamado
MARÍA, que dejó parte del casco de este buque dañado por su ausencia
y muchas dudas sobre su perfección en cuanto a cartas de navegación se
refiera.
Las apostilladas conchas llenas de algas marinas de mi buque, tenían
la pintura desconchada y los fuertes mástiles apostaron fuerte con los vientos
y ganaron.
El abandono de este buque marcado por su dueña y rescatado por otras,
tras varios años de deterioro de una dueña caprichosa y despreocupada,
por fin llegó a puerto, dándole a quien quiere y respetando la furia de los
mares que me azotaron un tiempo por culpa de un caprichoso patrón
que lo abandonó en medio de un océano varado y perdido, porque ya
tenía demasiados navíos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario